El cáncer de ovario tiene una tasa de supervivencia baja debido a la falta de técnicas de detección efectivas lo que significa, típicamente, que la enfermedad se mantiene escondida hasta las etapas tardías. Ahora los investigadores de la Universidad de Connecticut (Storrs, EUA) y la Universidad de California del Sur (USC; Los Ángeles, EUA) han explotado las ventajas únicas de los métodos múltiples de imaginología para evaluar una manera de detectar las irregularidades tisulares que son típicas del cáncer.
Para su dispositivo diagnóstico, los investigadores combinaron el contraste suministrado por imaginología fotoacústica, la imaginología de sub-superficie de alta resolución suministrada por medio de tomografía de coherencia óptica (TCO) y la imaginología tisular más profunda proporcionada por el ultrasonido de eco-pulso. Evaluaron su dispositivo, descrito por el equipo en la edición de Septiembre de 2011 de la revista de acceso abierto de la Sociedad Óptica (OSA) Biomedical Optics Express, visualizando tejido ovárico de cerdas y humanos, e identificaron precisamente tumores malignos que fueron validados más tarde por medio de la tinción del tejido y examinándolo bajo un microscopio. Esas pruebas tempranas fueron realizadas en el tejido que había sido extirpado quirúrgicamente, pero el diámetro del dispositivo—de solo 5 mm—es lo suficientemente pequeño que pueda ser insertado potencialmente a través de una ranura pequeña para visualizar el tejido en pacientes vivos.
Enlaces relacionados:
University of Connecticut
University of Southern California

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